Sistema de salud en el Caquetá en los tiempos del Covid-19

 Sistema de salud en el Caquetá en los tiempos del Covid-19

Puesto de Salud. Asentamiento de Coemani, Caquetá. Foto: Pablo Martínez (http://montamagica.blogspot.com/2016/11/por-una-salud-publica-de-campo.html)

El sistema de salud colombiano vive en crisis permanente desde la aprobación de la ley 100 de 1993, por medio de la cual se crearon las Empresas Prestadoras de Salud (EPS) como administradoras de recursos y como intermediarias entre el Estado y las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud -IPS- (hospitales, clínicas, centros de salud y de emergencias, entre otros).

Según la exposición de motivos de la ley 100, la ley se crea para hacer frente a un sistema de salud inequitativo y con problemas de acceso y calidad para la mayoría de la población. Con esta ilusión, aparecen las EPS “como salvadoras”, no obstante, casi tres décadas después, las condiciones perduran y la corrupción y el mal manejo de los recursos se ha profundizado.

A nivel nacional, los trabajadores y las trabajadoras de la salud se han visto obligadas a protestar para exigir el pago salarios que se retienen por meses, el promedio nacional de la deuda con los trabajadores de la salud es de 4 meses. Por otro lado, los hospitales permanecen sin elementos básicos y los medicamentos han sido suplantados por acetaminofén.

Así mismo, la inequidad en el sistema de salud persiste. Aunque la tasa de cobertura en salud ha mejorado a nivel nacional, departamentos como el Caquetá continúan con una cobertura del 78%, quinto departamento con mayor índice de barreras de acceso a servicios de salud con 11,27% de los hogares desprotegidos y noveno departamento en barreras de acceso a salud para cuidado de la primera infancia con el 24,14%.

La tasa de cobertura nacional ha mejorado debido a la afiliación de gran parte de la población, sin que esto implique que puedan acceder a los servicios de salud.

En suma, las Instituciones prestadoras de salud han sido categorizadas en tres niveles y solo las grandes ciudades cuentan con entidades de tercer nivel en las cuales se prestan la mayoría de especialidades, como si los departamentos más alejados de la capital o con menor población pudieran elegir contraer únicamente enfermedades comunes.

En el departamento del Caquetá, solamente hay hospitales de segundo nivel en las cabeceras municipales de Florencia, La Montañita y Morelia, en los demás municipios, hay hospitales o puestos de salud de primer nivel, con personal limitado y las especializades básicas.

En lo que respecta al sector rural, la red de salud es casi inexistente y las pocas instituciones presentan problemas de infraestructura, problemas de dotación y mínima o nula presencia de personal.

Foro el Caquetá en los Tiempos del Covid-19

Partiendo de los anteriores elementos, desde la Coordinadora Departamental de Organizaciones Sociales, Ambientales y Campesinas del Caquetá (COORDOSAC), se realizó el foro “Sector salud y territorios en medio de la crisis actual”, en el que participaron: Yesid Camacho, expresidente del sindicato de trabajadores de la salud ANTHOC; Yahira Granados, funcionaria de la ESE Sor Teresa de Adelle del municipio de Cartagena del Chairá; María Gonzáles, funcionaria de la ESE sor Teresa de Adelle del municipio de El Doncello; y Carlos Garay, coordinador indígena del tema de salud de ASCAINCA y miembro de la OPIAC.

El objetivo del foro fue discutir sobre la situación del sistema de salud en el Caquetá, las principales afectaciones y problemáticas generadas por la pandemia del covid-19, y por último, generar propuestas para enfrentar la pandemia y para fortalecer el sistema de salud y la salud ancestral en el Caquetá.

Los cuatro panelistas fueron enfáticos en señalar que la principal problemática del sistema de salud es la ley 100 de 1993. Esto, debido a que su accionar convirtió los hospitales en puestos de salud con miles de problemáticas porque los dineros quedan en la intermediación de las EPS. Así mismo, porque la ley fomenta la violación de las condiciones laborales y la integridad de los trabajadores y las trabajadoras de la salud.

Contrario a lo planteado, la ley 100 ha generado barreras geográficas, financieras y administrativas que quebranta el derecho a la salud de la población en general.

Como último elemento, hay que sumar a la crisis, la corrupción y las malas administraciones que perduran en las entidades prestadoras de salud debido a las redes de corrupción y a la politiquería local.

Sistema de salud y covid-19

El covid-19 puso en evidencia varias de las problemáticas del sistema de salud: la mayoría de departamentos no cuentan con camas de Unidad de Cuidados Intensivos suficientes para enfrentar una emergencias, la mayoría de trabajadores y trabajadoras de la salud no cuentan con elementos de protección suficientes y la mayoría de centros hospitalarios no cuentan con instalaciones, dotación y personal suficiente.

Por otro lado, se hizo evidente, más que nunca, la precariedad del sistema de salud en el sector rural, hecho que motivó a las comunidades rurales a establecer puestos de control y desinfección para evitar la propagación del virus en territorios en los que instalaciones, el personal y la dotación en salud es casi inexistente.

Como aspecto adicional, se evidenció la dificultad para dar atención a problemas psicológicos que se han agudizado durante la pandemia, en muchos casos, potenciados por el manejo que los medios de comunicación han dado a la situación.

Así mismo, se evidenció el abandono en el que viven los pueblos indígenas, que han denunciado el etnocidio por el que atraviesan, en los últimos días, el coronavirus cegó la vida de Camilo Suárez, diputado del departamento de Amazonas e importante figura para los pueblos indígenas de la Amazonia.

Finalmente, la pandemia expuso la problemática más evidente, la de las EPS, públicamente el Gobierno Nacional anunció la inyección de recursos al sistema de salud, acción que no implica que los dineros lleguen a hospitales o puestos de salud, como debería ser. Los recursos llegarán a las EPS, que en el mejor de los casos usarán los dineros para pagar las deudas que tienen con los hospitales desde hace años.

Propuestas

Es necesario cambiar la lógica con la que se viene manejando el sistema de salud en Colombia. Abolir la intermediación y potenciar la salud rural. Para esto, es necesario mejorar la conectividad de los territorios y la red de comunicaciones que permita a las comunidades indígenas y campesinas acceder al servicio de salud.

De igual manera, es indispensable restituir los derechos que perdieron los y las trabajadoras de la salud con la ley 100. En esta dirección, a finales del 2019 se presentó el proyecto de ley 291 con el que se pretende garantizar que el Estado pague de manera directa a los trabajadores de la salud. Sin embargo, es claro que debe darse una reestructuración total del sistema de salud que implica cambiar la ley 100, para lo cual es necesario la movilización.

Sin embargo, como acciones inmediatas, es necesario la dotación permanente de elementos de seguridad para trabajadores de la salud, teniendo en cuenta que el covid-19 no es la única enfermedad contagiosa, existen otras como la tuberculosis. Así mismo, es necesario dotar a los municipios, por lo menos con un respirador.  

Como aspecto fundamental, es necesario avanzar en la creación del sistema de salud indígena, fortalecer los procesos de trasferencia de conocimientos y reconocer el valor de la salud tradicional y de la salud ancestral que pueden curar enfermedades que no cura la medicina occidental.

Medio ambiente y PDET´s

Para cerrar, es importante mencionar que los problemas ambientales como la contaminación de las cuencas hídricas, el aire y los alimentos por actividades de minería y aspersiones de glifosato amenazan la salud los pobladores del Caquetá. En este sentido, es importante precisar que la salud empieza por la prevención, razón por la cual la salud implica condiciones ambientales óptimas y seguridad y soberanía alimentaria.

Por último, en el marco de las discusiones de los PDET, uno de los pilares fue el de salud, en este, las comunidades fueron enfáticas en manifestar que la salud rural debe estar a cargo del Estado y no puede depender de agentes privados nacionales o internacionales. Entre las iniciativas para mejorar la salud rural se contempla: asegurar la comunicación y la conectividad de los territorios, fortalecer los procesos de veeduría ciudadana y consolidar escuelas Interculturales que involucren la medicina ancestral para construir una Salud Rural con enfoque comunitario y amazónico.

Los y las invitamos a ver el foro completo en:

TERCER FORO VIRTUAL "El Caquetá en los tiempos del Covid-19"

FORO VIRTUAL "El Caquetá en los tiempos del Covid-19" En nuestra tercera sesión hablaremos del sector salud y los territorios en medio de la crisis actual. Tendremos participación desde Cartagena del Chairá, El Doncello, Solano y Florencia.

Posted by Coordosac Caquetá on Saturday, May 9, 2020
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Camilo Pinilla

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